viernes 20 de noviembre de 2009

Soledad.

De esos días donde el sol esta negro
Esos días donde no existe el deseo
Es en esos días que me pierdo 
En estos días cuando te espero 

La inmensidad de la oscura noche
Nos cubre el alma desnuda
Ocultando la trémula verdad
Desvaneciendo así la ansiedad

La oscuridad del cielo bendito
Extingue las alas de cristal
Mientras que va naciendo el cariño
Bajándonos del simple pedestal.

Sigue amándome querida soledad.
No, no me dejes jamás.
Abrázame, permíteme llorar.
Sigue amándome dulce amante…

Mi vida….soledad.

Tu, mi libertad.

El dia despues de lo eterno
con palabras precisas,
con musica y versos...
imagino tu voz, imagino tus besos.

Busco una esperanza
en el rincon de los delirios.
Una esperanza de olvidar
y olvidar contigo.

Quiero perderme en tus ojos
Iniciando un nuevo dia.
Mirando esos ojos,
quiero olvidar la agonia.

Besame quiero olvidar.
Besame quiero escapar.
Besame aunque tenga final.
Besame para poder olvidar.

En las estrellas y en la inmensidad
alejandonos de la realidad
Te amare en lo profundo
aun en lo oscuro.

Seras la luz cegadora
que me haga soñar
y la luna inspiradora
que me haga volar.

Iniciemos el deseo
entre tantos anhelos
cerremos los ojos
y volemos hasta el cielo.

Besame quiero olvidar.
Besame, quiero soñar.
Y entre estos pensamientos ocuros
quiero hallar la deseada libertad.

Tu insistencia, mi amor, tu olvido, mi pasión.

Sigues apresando tu recuerdo al alba de mi corazón.
Presionando, arañando mi presente inmediato, arañándome y destruyendo mi razón.
Y yo en cambio sigo huyendo de mis propios deseos, sigo viéndote, anhelando imposibles al amarte.
Yo, queriendo que muerdas mi sombra, esa sombra que se desliza en la piel de un pecado profundo y oscuro, tu piel blanca con las líneas que alguna vez fueron para ti.
Ahora mis labios ya no mueren por tu boca, ni esos versos tuyos que en mi memoria derrochas.
Ahora mis manos amanecen en la inmensidad, mi corazón puede sin ti ahora palpitar.
Yo estando feliz, contigo o sin ti. Por que estando contigo vivía en vacío, soledad impasible y oscura, fría y si ternura.
Y estando sin ti es la misma locura, el mismo estado inerte que recae en almas muertas y sin luz.
Escasa heroína que provenía de tu amor y yo en desdichas por no emborracharme de pasión, sin dulzura de labios recorriendo mi piel, y un par de lágrimas negras, una canción atascada en mi voz, un palpitar lento que me lastima el pecho, una esperanza marchita de tanto tiempo a la espera de tu risa, una sonrisa fingida por no entender, no escuchar esas notas tan conocidas de la extinta melodía de tu querer.

miércoles 18 de noviembre de 2009

Mujer maldita.

Maldita mujer que me trae los recuerdos de lujuria.
Maldita mujer que me invade en las noches de premura.
Mujer, es lo que eres con el brillo reflexivo en tu ojos,
Con el asfalto en la planta de los pies y el cielo rozando tus manos.
Con ese mirar que lleno de locura me acaricia los sueños y me cubre con dulzura.
Con ese paso andante, constante, que marca el paso de las horas en los días grises y sin sol.
Con esa irónica sonrisa, con esos labios que me devuelven a la vida.
Porque mujer maldita resultaste ser, maldita mujer inmortal..
Donde en el eco de las sombras tu risa se ha de escuchar y en la melodía del cuerpo extasiado tu nombre se repetirá.
Maldita mujer con encantos pálidos, maldita mujer con tus pútridos labios, maldita seas mujer pues sigo aquí escuchando tus pasos, sigo aquí buscando esos labios en medio de las siluetas oscuras, en medio de los trémulos atrios , con pensamientos vacíos y con el alma marchita … esperando tus letras, tus brazos, 
tu vida.. 

viernes 13 de noviembre de 2009

Que mas da

Y que mas da si hoy me voy,
si hoy me muero, si hoy dejo de ser yo.
Que es lo que haran si hoy no duermo,
si hoy perecen mis pensamientos, 
si hoy mis labios dicen no.

Que diran si hoy no escribo
si hoy me miro, si hoy repito un adios.
Que es lo pasara si hoy yo digo
que en un suspiro te jure amor.

Porque ya da igual si hoy me olvidas,
si hoy me gritas que no sientes amor
Porque que mas da que hoy me digas,
que hoy me escribas que ya no hay pasion.

Ya da igual que el sol no salga,
que en cada mañana, te ruegue un perdon.
Ya no importa si el amor me toca, 
si en cada nota te doy mi corazon.

Porque QUE MAS DA si hoy te dejo,
si como el viento no digo adios.
Dime QUE MAS DA si hoy fallezco,
si hoy me extingo por entregar mi corazon.

jueves 12 de noviembre de 2009

Viento y soledad.

El viento nos lleva
a donde comienza el crepusculo
del amor, de la llama,
la pasion oculta al tiempo.

El viento nos besa
recuerdos perdidos
que duelen en el rostro
que nos muestran el olvido.

La soledad nos abstrae, nos lastima.
Mientras con lagrimas compondria
aquella indefinile melodia
de esta vida tan vacia, tan vacia.

La luna pide versos
versos de amor y locura.
Mis manos escriben sueños
manchados de sangre y ternura.

Mi corazon duerme en claridad
va despacio, loco y ciego...
cegado por la necedad
cegado por el recuerdo.

Y mis labios escupen palabras
mis ojos derraman lagrimas
que se han cansado ya
de tanto sufrir, de tanto amar.

Solo palabras cansadas de gritar
tan solo llanto cansado de esperar.
Un corazon vacio
Un cuerpo con frio.

Y una conciencia lastimada,
herida de recuerdos
herida de versos
con frases consumadas
que se olvidan en el tiempo.

Palabras

Busco las palabras que describan lo que siento,
esas palabras que me lleven a lo eterno
al principio de tu amor, al inicio del deseo.

Busco, y busco entre sueños
entre ilusiones y anhelos

Aquellas palabras perdidas
entre los muchos versos
de historias fallidas
sobre amantes y besos

Busco, busco en desvelos
en interminables pensamientos

En las interminables desdichas
que otorga esta vida,
busco el suspiro que diga
aquellas palabras benditas.

Aquellas palabras que repite el viento,
esas palabras que dicen lo que siento.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Promesas.

Promesas que hacemos 
Promesas que al viento lanzamos
Promesas que con tiempo olvidamos

Promesas que traemos
En el alma guardadas
Promesas de tiempos
Y cosas anheladas

Promesas a oscuras
En noches silenciosas
Promesas a oscuras
En las noches borrosas

Promesas que hacemos, que perdemos
Sin querer encontrarlas.
Perdidas en mil pensamientos

Vivimos huyendo
De las noches borrosas
Por temor a que vuelvan
Aquellas promesas silenciosas 

Promesas que hacemos 
Promesas que odiamos
Promesas, falsas promesas
que (queramos o no) siempre recordamos.

La última noche.

Quiero pasar una última noche junto a ti
Y arrebatarte el alma, la conciencia 
Quiero estar cuando sea tu momento de partir
Con el corazón envuelto en pura tristeza.


Sonríe y márchate a la mitad de la noche
Mientras la brisa del viento lleva recuerdos,
Mientras suspiro envuelta en pensamientos
Que me hablan de ti y tus derroches

Te estoy perdiendo mientras muero lento
Me estoy muriendo en manos del tiempo
Te estoy perdiendo entre las brisas del otoño
Me estoy muriendo sin encontrar desahogo

Cuando el tiempo pase y de mi te hayas olvidado
Recuerda todas las desdichas que en mi vida has causado
Y Cuando al fin recuerdes lo que fuimos 
Por favor, no culpes al rumbo que tomo el destino

Quiero pasar una última noche junto a ti
Porque mañana junto con la aurora… he de morir.

martes 10 de noviembre de 2009

Ganas, ausencias, realidad.

Hoy con frío y la necesidad de ti, necesidad de apartarme, alejarme de tu presencia, de amarte y odiarte, de tenerte, de olvidarte. Hoy tengo frío, ganas de llorar sin mi fiel cigarrillo, sin ese humo que acaricie mis dedos en esta tarde tan sola, tan sola. Veo el cielo, la inmensidad que con tonos grises me llena el alma de nostalgia, tengo frío y desconozco mi propia mirada, una mira vacía, una mirada perdida, una mirada triste y llena de fragilidad. Ausencia de ti es lo que me sobra y me falta corazón. Ausencia de ti, con ganas de pensarte y dejarte en manos del tiempo que pasa. Con ganas de ser feliz no estando a tu lado, de encontrar un nuevo amor en sus brazos, de encontrar luz en sus besos, en sus labios. Enamorarme de la luna talvez, contar las estrellas y los fracasos, guardarlos en un cajón y cantar para jamás llorar. Abrazar el calor de sus ojos y perderme en la pasión de su mirar. Perderme y no regresar a la locura del recuerdo de tu sombra. Perderme aprendiendo a volar en sus manos, saber escribir en su mente, saber sentir su piel y emborrachar mi corazón con su voz.
Perderme en su amor y no recordar el implacable dolor de ti. Perderme en un día como hoy … con la piel fría y con sabor a ti, con la promesa de no regresar. Perderme en un día como hoy enamorada y ciega entregando mi alma, no entregándola a ti.